Si hay algo que me define desde pequeño es la curiosidad. Siempre he querido saber cómo se sostienen los grandes edificios, cómo funcionan por dentro, qué hace que una estructura permanezca firme pase lo que pase. En lugar de limitarme a jugar sin más, me obsesionaba entender por qué las cosas se mantenían en pie y qué había detrás de cada construcción. Supongo que ahí empezó todo.

Hoy formo parte del departamento técnico de CLERHP como ingeniero de caminos, canales y puertos, participando directamente en el desarrollo de Larimar City & Resort desde el área estructural. Llevo seis años formando parte de este equipo y, si echo la vista atrás, me doy cuenta de que no solo he crecido profesionalmente, sino también personalmente. Y mucho.

¿Quién es Juan Nova?

Me considero una persona alegre, bastante tranquilo, pero muy proactivo. Me gusta trabajar con intensidad, pero sin perder el buen humor. Soy perfeccionista – lo admito sin problema -, y eso en mi profesión no es un defecto, sino casi una obligación. Cuando trabajas calculando estructuras, no hay margen para la improvisación.

Estudié Ingeniería Civil y después completé el Máster en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos. Mientras estaba terminando el máster, comencé a trabajar en CLERHP. Fue una transición natural: estaba formándome para construir grandes cosas y, de repente, me dieron la oportunidad de hacerlo de verdad.

Desde el primer día entendí que aquí no venía solo a “hacer cálculos”. Venía a formar parte de una familia y a colaborar en proyectos ambiciosos, con identidad propia y con un impacto real.

Mi labor en CLERHP: construir desde cero

Trabajo en el departamento técnico, donde me encargo principalmente del cálculo estructural. Dicho de forma sencilla damos forma a la estructura de los edificios y además hacemos que sean seguros, eficientes y duraderos.

Lo que más disfruto es comenzar un proyecto desde cero. Plantear una estructura desde el inicio, estudiar las cargas, decidir el sistema estructural, evitar las interferencias que puedan surgir con el diseño arquitectónico… Es como resolver un gran puzle técnico donde cada pieza debe encajar a la perfección.

En estos seis años he tenido la suerte de participar en grandes proyectos en Bolivia, Paraguay y República Dominicana. Cada país tiene sus particularidades técnicas, normativas y constructivas. Adaptarse a cada contexto es un reto constante, pero también una oportunidad increíble de aprendizaje.

Hace cuatro años comencé a viajar a Bolivia por trabajo, una experiencia que marcó el inicio de mi etapa internacional dentro de la empresa. Al año siguiente, surgió la oportunidad de desplazarme en varias ocasiones a Paraguay, donde pude involucrarme de lleno en nuevos proyectos. Y desde entonces, República Dominicana se ha convertido en una parte importante de mi día a día profesional. Compatibilizo los viajes con el trabajo en el departamento técnico, lo que hace que cada semana sea distinta.

Viajar no es solo una cuestión logística; es una forma de trabajar mejor. Viajar y hablar directamente con los equipos, resolver problemas en tiempo real… todo fluye mucho más rápido que a distancia. La comunicación es más directa, las decisiones son más ágiles y el proyecto avanza con mayor solidez.

Y sí, soy bastante aventurero, así que esta parte internacional del trabajo me encanta. Descubrir culturas, formas de construir, maneras distintas de enfocar los proyectos… me mantiene despierto y motivado.

Larimar City & Resort: un proyecto con personalidad propia

Si me preguntan qué es lo que más me apasiona de Larimar City & Resort, lo tengo claro: su personalidad.

No es un desarrollo más. Es un proyecto con carácter, con identidad y con una visión clara de lo que quiere ser. Desde el punto de vista técnico, es un reto.

Participar en un proyecto único en el mundo, donde se cuida tanto el diseño como la funcionalidad y la sostenibilidad, es un privilegio. Aquí no se trata solo de levantar edificios; se trata de construir una ciudad con sentido, coherente y pensada a largo plazo.

Desde el departamento técnico trabajamos para que esa visión se materialice con rigor. Cada estructura que calculamos forma parte de algo más grande. Saber que contribuyes a darle forma a una ciudad desde sus cimientos es una responsabilidad enorme, pero también una motivación brutal.

Además, en CLERHP tengo la suerte de compartir este camino con grandes profesionales. Aprendo todos los días. De los compañeros de oficina, de los equipos en obra, de los técnicos locales en cada país… Siempre hay algo nuevo que descubrir, una solución distinta, una forma más eficiente de hacer las cosas.

Ese crecimiento compartido es, para mí, una de las mayores riquezas del proyecto. No se trata solo de que Larimar City crezca; crecemos todos con él.

Lo que me mueve

Me motivan mucho los proyectos que hemos hecho y los que están por venir. Cada uno tiene su complejidad, sus retos técnicos y sus momentos de tensión. Pero cuando ves el resultado final, cuando sabes que lo que estaba en un plano ahora es una realidad construida, la satisfacción es difícil de explicar.

Al final, creo que todo se resume en una idea: construir con sentido. No solo levantar estructuras sólidas, sino formar parte de algo que tenga impacto, que deje huella y que esté bien hecho.

Sigo teniendo la misma curiosidad que cuando era pequeño. La diferencia es que ahora trabajo en proyectos de gran escala, en distintos países, con equipos increíbles y con la oportunidad de aportar mi granito de arena a algo tan ambicioso como Larimar City & Resort.

Y si algo tengo claro después de estos años es que esto no ha hecho más que empezar.

Por Juan Nova

Departamento Técnico

Ingeniero de caminos

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