El pasado lunes 23 de junio de 2025, un terremoto de magnitud 5.8 sacudió el noreste de República Dominicana, con epicentro a unos 70 km de Punta Cana.
Quienes hemos vivido un sismo sabemos bien lo que se siente en esos primeros segundos: ¿Será muy intenso?, ¿durará mucho?, y sobre todo: ¿estoy seguro en este edificio?
En Larimar, la tranquilidad es uno de los pilares sobre los que se construye todo lo demás. Y como no puede ser de otra forma, esa tranquilidad comienza por la estructura: diseñada y ejecutada bajo los más estrictos estándares normativos y controles de calidad.
En CLERHP contamos con muchos años de experiencia internacional en cálculo y ejecución de estructuras, lo que nos ha permitido conocer a fondo distintas normativas y metodologías constructivas. Este conocimiento global nos permite aplicar las mejores prácticas en cada proyecto.
En Larimar, las estructuras no solo cumplen con la normativa local, sino que se diseñan también conforme a códigos americanos y recomendaciones sísmicas de prestigio internacional. Siempre que la distribución arquitectónica lo permite, nuestro sistema estructural antisísmico son los muros especiales a cortante, que permiten una alta disipación de energía y una gran capacidad de plastificación sin colapso.
Este sistema no solo ofrece un comportamiento sísmico excepcional, sino que también mejora la eficiencia constructiva: reduce la necesidad de vigas de gran canto, minimiza los desniveles en forjados y facilita el encofrado, acortando plazos de obra.
Las normativas internacionales son claras: ante un sismo o un incendio, el objetivo principal es proteger la vida. Si una estructura permite evacuar el edificio antes del colapso, cumple su función, aunque resulte inservible después. En Larimar vamos más allá. Nuestros edificios no solo cumplen los requisitos mínimos, sino que se someten a análisis no lineales avanzados para evaluar su comportamiento ante sismos severos. Todos ellos se mantienen en fase operacional, lo que significa que, incluso ante el mayor sismo que cabe esperar, la estructura no solo permanece en pie, sino que no sufre daños estructurales y puede seguir siendo habitada sin problema.
El sismo de del pasado lunes fue un recordatorio de que no todos los edificios son iguales. Y que la tranquilidad de vivir en uno diseñado y construido por verdaderos expertos no tiene precio.